miércoles, 21 de julio de 2010

De las posibilidades de una biblioteca itinerante.

Pensar la posibilidad de una Biblioteca Itinerante no basta. Cómo tampoco es suficiente pensar en las características que ésta deba tener, en el espacio que deba ocupar o en las personas a las que deba llegar. La urgencia de la Biblioteca Itinerante es ya la posibilidad de su concretización. Las ideas por sí solas no cambian ninguna realidad, del mismo modo, que las acciones apartadas de las ideas tampoco lo hacen. Lo que si promueve cambios históricos es la interrelación entre ideas y acciones. Teoría y praxis. Esto es, no se requiere todo el conocimiento acerca de las bibliotecas, como tampoco todo los recursos materiales para su ejecución. Mientras más se reflexione sobre lo uno o lo otro más lejos quedará la posibilidad de una biblioteca. Lo que corresponde ejecutar entonces es la idea de la Biblioteca Itinerante con base a los elementos materiales que se tienen. De tal forma que desde un trabajo dialéctico, siempre en proceso, teoría y praxis se actualicen y alcancen mayor profundidad.
Aunque claro, siempre será valido preguntar qué ideas conforman una biblioteca. Porque supongo que una biblioteca más que libros posee ideas. En consecuencia la biblioteca está pensada en función de un objetivo. Por lo tanto, las bibliotecas pretenden corresponder a intereses determinados y la bibliografía que la conforme se limitará a dichos intereses. Sólo en este sentido vale pensar en el por qué y para qué una Biblioteca Itinerante.
Mientras continuamos con el proceso del por qué y para qué una Biblioteca Itinerante. Es menester instalarse en algunos puntos de la meseta P’urhépecha. Del mismo modo en que lo viene haciendo Luis Soriano en Colombia:

1 comentario:

  1. Es interesantísimo el proyecto que propones, ojalá se realice y claro que tienes todo mi apoyo!

    Saludos y un abrazo

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